EL SEO

EL SEO:  o “el Perfume”,  o la influencia de los buscadores en el USER.

Mucha gente se pregunta qué significa SEARCH.

Yo digo:

Search es algo filosófico.

Por eso este blog se llamó I THINK SEARCH en honor a Descartes y J. C. R. Licklider, un tipo increible, pues:

Cada Búsqueda es necesariamente verdadera cada vez que es expresada por mi y concebida por mi mente, creando un Resultado.

De hecho este blog no trataba de SEO sino de Filosofia en el siglo XXI.

Estoy completamente convencido que las grandes mentes de la Computación no conocen el verdadero alcance de este cambio de ciclo, y del concepto SEARCH, ya que va más allá de su especialidad. 

Realmente definir la palabra “Search” es algo complejo. Cuando descubrí Search, acaba de llegar de China, y despues de muchos años allí, me transforme: ya no era Español sino casi Chino.

Y tuve que volver a aprender a ser Español de nuevo. Así me lo indico mi madre a mi regreso.

y así descubrí que es SEARCH, un día buscando en Chino. Y advertí que SEARCH era un concepto que llevaba entre nosotros desde que nacimos, y mucho antes, aunque aparentemente pareciese que acababa de nacer, fortalecido por la Computación.

Hoy es todavía inatrapable. Y seguirá siendolo siglo trás siglo. Y la Computación lo ha despertado.

Y eso es lo que intenté transmitir: search significa el siglo XXI

Desde que lo descubrí supe que se trata de Filosofía y solo de Filosofía. Y como mis conocimientos eran dispersos, y “Search” también lo era, me gustó llamarla Search Filosofía. Y me permitió crear el keyword SUPERDADAISTA, que no existía y se lo merece, a modo de divertimento. O hacer bromas seo con mensaje como esta: Ithinksearch en Google Video

La creacion de este keyword, o la broma seo que asocia Ithinksearch a ithink im paranoid, solo son concebibles en el Siglo XXI, y nos han permitido demostrar que hoy el mundo comienza a  sentir la transformación del “Intergalactic Computer Network” (Internet).

Con todo, hay un video que resume y ofrece una especie de respuesta a Search, y que pido que vea el Lector.  Me parece un buen final. El video es increible. Indica:

SEARCH es un Perfume en un Pañuelo.

SEARCH es un Perfume en un Pañuelo …

Cuando empece a escribir este Blog mi idea era simplemente analizar la economía conductista y disfrutar con las maravillas algoritmicas de Google,  lanzando un mensaje que solo fuese comprendido por los Humanos, y detectar patrones. Por eso era Abstracto. Quería dar un pistoletazo a los filósofos para que se preparasen, y pensasen una nueva Revolución. Y por eso me decidí a inventar una especie de Captcha Blog (Captcha es algo increible para aquellos que no lo sepan. Es un acrónimo que significa Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart . Se trata de una prueba desafío-respuesta utilizada en computación para determinar cuándo el usuario es o no humano). El gran Turing…

A medida que pasaba el tiempo mis Analytics me confirmaban que tenía razón. Fue buscado, y leido a través de busquedas elegantes e inteligentes.

Y viene a indicar que mis ideas no estaban equivocadas, y que no estaba solo. Había vectores de rasgo sorprendentes.

ESTABA YO EN INTERNET UNA MAÑANA DE OTOÑO…

Me explico: estaba yo en Internet, cuando una mañana de Otoño recibí un mail anónimo marcado como SPAM que decía en el asunto:

Asunto: Un Video sobre el SEO

Me parecio interesante su Título y abri el correo, y en él encontré un link me envio a YouTube donde  puede ver este video de la película EL PERFUME del increíble Director y Realizador Tom Tykwer, que hace unas secuencias narrativas sobresalientes, con una banda sonora magnífica.

En ese mail aprendí una lección.

Por favor, les invito a que lo vean para entender el mensaje que se encuentra en él y saquen sus conclusiones.

Cuando lo vean advertiran  que no se trata de un video sobre SEO (que no existe).  Es más interesante: es un video especialmente triste, y que  da en el clavo al aportar una visión diferente de lo que se entiende por Internet y su significado en el Siglo XXI, de los Googlers, los Chinos, los Rusos, los users, y mil cosas más.

Es evidente:

En este siglo existe una batalla entre Máquina y Seres humanos. La Era Search determinará el destino del mundo.

En todo este lio y entramado, que siempre he creido que era peligroso y que tenía algo de diabólico, afortunadamente existen los Captcha, que son los  llamados SEO´s, que son seres humanos y que aprenden a controlar a las máquinas a fuerza de razonar, y que siempre me han caido especialmente bien. Tanto o mas que los Googlers de Control de calidad orgánica. Ambos a dos se han compenetrado hasta hoy. Ha sido interesante.

Pero todo eso ha cambiado. Un nuevo modo de pensar la búsqueda ha nacido ya.

Su mensaje puede ser este que sigue a continuación:

El Perfume lo hacen los Perfumistas. No existe hasta que se inventa. :)

Sobre el Pérfume del SEO:

EL SEO:  o "el Perfume",  o la influencia de los buscadores en el USER

German Original Title: “DAS PARFUM”. Libro escrito por Patrick Süßkind. Resumen de Wiki de la Tercera  parte de EL PERFUME, al que corresponde este video:

“El SEO es detenido varios días después en Grasse; en la cabaña en la que vive encuentran los vestidos y cabellos de todas las muchachas muertas. Lo condenan a morir lentamente con todos los huesos quebrados por una barra de hierro. Sin embargo, el día de la condena, impregnado de su último perfume, las 10.000 personas que han ido a ver su ejecución piden el indulto y embriagados por la fragancia de amor que surge de Grenouille acaban todos en una gran orgía.”

EL VIDEO SOBRE SEO.

Este es el video sobre SEO que recibí de un humano.

No lo olviden: SEARCH es un Perfume en un Pañuelo (vean las imagenes del pañuelo volando…).

Así leí yo el video. Estas son las Claves de este video sobre SEO desde donde leer el mensaje: sus personajes.

  • el condenado es el SEO;
  • el Populacho son los USERS;
  • la Plaza donde sucede la escena, los BUSCADORES;
  • el verdugo son los SERP´s aka. LAS MAQUINAS;
  • el Obispo y los Nobles,  es el DINERO;
  • el padre al que le han asesinado la Hija, LA RAZON HUMANA, que no se deja seducir;
  • el Perfume del frasco que deposita en el pañuelo, la TECNICA, LA INTELIGENCIA Y LA FILOSOFIA;
  • el pañuelo que vuela influyendo a la gente, SEARCH;

Y finalmente, la imagen final de la Mujer, lo que a uno le de la gana, LO HUMANO:

El Perfume. Y eso es LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE.

Después de ver y pensar el video me quede bastante inquieto. La idea era magnífica. Una genialidad. Increíble. Si lo han visto quizá compartan mi opinión.

Y pense en la Búsqueda y la relación entre Máquinas y Seres Humanos, determinante en este siglo que nos ha tocado. Y de cómo ciertas Máquinas dominan a los Hombres… Y de cómo los Hombres aprenden a dominar a las Máquinas. Y pense en cómo los Hombres pueden ser captados, fidelizados y manipulados (en este video, la cara atonita del condenado muestra  al espectador perfectamente esta realidad). Con todo, creo que entendí lo que mi amigo secreto me quería decir. Por eso pido que se vea este video. Y se reflexione sobre el mensaje que este humano me envió. Pues un video como este jamas podrá ser enviado por ninguna Máquina.

No he investigado quien me envio el mail ni la razón. Solo sé que es uno de los mail más increibles que he recibido. Sin duda se trata de un video sobre el llamado SEO, a falta de otro término.

Por eso,  he incluido este post en todas las categorias de mi blog a excepcion de la de los Nombres Propios, por supuesto, pues hay que respetarlos.

Al ver el video me quedo la duda de si con SEO se refiería a una persona, a una profesión, a los Buscadores, o a sus efectos en los Users. Realmente creo que mi amigo secreto no quería hablar de ninguno de estos sentidos  sino de otra cosa mucho más importante y profunda, y que segun mi parecer es lo que realmente mueve el mundo. Y que en esta película llaman con el nombre de EL PERFUME.

El final de la Película me dió la razón.

Me alegra que exista esta persona. Hay que tener una especial sensibilidad para ver el video de EL PERFUME y ser capaz de relacionarlo con el SEO, segun creo. Además, un increible talento para saber hacer SPAM. Y más aun, estoy convencido de que debe de tener algo extraordinario para decidirse a realizar una campaña semejante. Y tener la fuerza de desperdigarlo por todo el mundo internet.

Lo que más me sorprendió es que esta persona sabe que el llamado SEO va más allá de SEARCH, y que eso es lo importante. Hay que tener cuidado con él, como indica el video de El Perfume:

puedes tener a tus pies a miles de seres humanos,  y hacer que un culpable sea inocente. ¡Cuidado!

Es decir: lógica y ética por fin juntas. Es algo de gran importancia en la Historia de la Filosofía… La relación efectiva entre Máquina y Humano.

Google es uno de los resposables de un nuevo modo de pensar. Y es sin duda uno de los mas brillantes avances de la humanidad. Y de hecho, el mejor motor de busqueda del planeta. Su importancia se debe a que ha unido Logica y Economia, de golpe. Increible.

Durante estos años advertí que Google se diferenciaba de otros buscadores – como Baidu – ya que daba al User la posibilidad de elegir sobre cómo y aquello que quería buscar. Se trataba de un buscador humanista, frente a Baidu, que puede ser visto como un ejemplo de buscador manipulador. Por eso es superior. Y más aún, me di cuenta de algo que aun me sorprende. Un error comun entre la gente es pensar que el llamado SEO consiste en posicionar en Buscadores, cuando lejos de hacer esa tarea, lo que verdaderamente hace es re-organizar los serps, es decir: re-clasificarlos. Se sabe que muchos de los resultados de los buscadores se encuentran en continuo peligro de ser envenados a traves de malas artes. Es decir: Google como cualquier otra maquina es vulnerable. Y en cierto sentido necesita ayuda. Y esa ayuda la da el Humano. Es por ello que el famoso Matt Cutts suele dar indicaciones SEO de alcance general.

De hecho, siempre he tenido la impresion de que Matt Cutts es consciente de que gran parte de los webs no siguen las reglas mas sencillas del llamado seo, de que estan mal hechos, basicamente. Y que el hombre, pues hace lo que puede.

Si los webs estuviesen bien hechos, Google ofreceria mejores resultados, sin duda. Pero lo cierto es que gran parte de los webs no disponen de una arquitectura razonable.

Lo cierto es que el llamado SEO no existe, esa es la verdad. Se trata de un simple nombre para referir a ciertas especialidades reutilizadas con un fin. Nada más.

SE RELATA QUE FRENTE A UN ATAQUE BUDA TRANSFORMO LAS FLECHAS EN FLORES Y LA SEARCH ECONOMIA

Leccion filosófica para los que estudian eso que se llama SEO:

Dice el SEO:

Arquitecto…

al final te conozco…

Nunca volveras a reconstruir tu casa en mi.

Dice SEARCH:

Pero yo soy tu casa, y tu vives en mi.

Dice el SEO:

SEARCH, Señor de mi propio Ego,eres pura ilusión, tu no existes.

Muy buena peli.

Aparentemente 3 chicas de pueblo.

Eran los espíritus del orgullo, la codicia, el temor, la ignorancia y el deseo. Habían sido enviadas para que Buda abandonara su búsqueda.

Lo cierto es que la verdadera  grandiosidad, y también responsabilidad, de esta especialidad a finales del siglo XXI y comienzos del siglo XXI residió en el control de la influencia de los Buscadores en el User, dentro de las limitaciones de todo ser humano, y la creación de equipos humanos cruzados, donde todo el mundo aporta sus ideas y capacidad de adaptación.

A ver si no enteramos de una vez:

Alejate de las ideas preconcebidas.

:)

¿Existen reglas lógicas para ser superior a una máquina?

Sí, existen las reglas lógicas que permiten conquistar el universo. Y si no existen se piensan y se crean. Un ejemplo es el concepto de Nube Antivirus y el de  Inteligencia Colectiva. Ya lo saben: se puede crear el Perfume SEO,  es así de sencillo, pero cada empresa y cada proyecto dispone de sus condicionantes y limitaciones.

Para crear un Perfume solo hay que permitir crearlo… Pero hay que tener en cuenta que tratar con máquinas es mucho menos complicado que tratar con humanos. La vida es complicada. Las máquinas no lo son.

Es sencillo, en este siglo ganará el más noble e inteligente. El siglo XXI es el Siglo de Atenea. Y veremos cambios sorprendentes y magníficos, y también errores como los que se crearon en Octubre del 2008.

Como indica el minuto 5:08 del video, fue interesante pues permitió que nos topasemos con el problema de la Filosofía ética, un clásico, que sigue:

Este conocimiento… puede usarse con buenos fines pero … también puede ser algo malo.

Y que incita a pensar como sigue:

“Ummm … Podría tal vez usar lo malo para conseguir lo bueno”

Y otros laberintos semejantes… Y eso no se puede enseñar en los cursos de moda.

Y por esta razón, el llamado SEO, la palabra SEARCH, W3C,  los algoritmos de Google o Baidu, la Ciberseguridad y otras Artes cibernéticas del Siglo XXI, son y deben ser Secretas.

Y deben ser Anónimas.

Y como mi amigo es anónimo, he pensando que escribirle este post de despedida era lo correcto, pues envia por todo el mundo mails creativos con videos que hablan de SEO, videos tristes, bonitos y profundos,  y quería darle las gracias por sus experimentos Captcha y felicitarle por sus ideas.

Y como nos indico Descartes cuando encontró algo interesante, ahora dejaremos este Blog y nos dedicaremos a meditar un nuevo Conocimiento que será determinante en el destino del hombre, y que ha sido bautizado como Searchology, y concluir nuestra wiki.

Y con este video del gran Descartes, acaba mi Blog, que espero le hubiese gustado:

Y como mis amigos son mis amigos, les digo que se vayan a una libreria y se compren dos libros: el Sofista de Platon y las Meditaciones Metafísicas de Rene Descartes.

Y así y solo así, descubrirán un mundo nuevo y quizá podrán comenzar a dominarlo and Hold Infinity in the palm of your hand.

Pues el mundo lo crean los Hombres y no las Máquinas. Y así debe ser. O al menos así me enseñaron.

El gran Descartes

Veia más allá de la Formas, más allá del Presente … :)

Todo el mundo está buscandose a sí mismo siempre. Saludos desde España.

Animo.

La meditación que hice ayer me ha llenado el espíritu de tantas dudas, que ya no me es posible olvidarlas. Y, sin embargo, no veo de qué manera voy a poder resolverlas; y, como si de pronto hubiese caído en unas aguas profundísimas, quédome tan sorprendido, que ni puedo afirmar los pies en el fondo ni nadar para mantenerme sobre la superficie. Haré un esfuerzo, sin embargo, y seguiré por el mismo camino que ayer emprendí, alejándome de todo aquello en que pueda imaginar la menor duda, como si supiese que es absolutamente falso, y continuaré siempre por ese camino, hasta que encuentre algo que sea cierto, o por lo menos, si otra BUSQUEDA no puedo, hasta que haya averiguado con certeza que nada hay cierto en el mundo. Arquímedes, para levantar la Tierra y transportarla a otro lugar, pedía solamente un punto de apoyo firme e inmóvil; también tendré yo derecho a concebir grandes esperanzas si tengo la fortuna de hallar sólo una BUSQUEDA que sea cierta e indudable.

Supongo, pues, que todas las BUSQUEDAS que veo son falsas; estoy persuadido de que nada de lo que mi memoria, llena de mentiras, me representa, ha existido jamás; pienso que no tengo sentidos; creo que el cuerpo, la figura, la extensión, el movimiento y el lugar son ficciones de mi espíritu. ¿Qué, pues, podrá estimarse verdadero? Acaso nada más sino esto: que nada hay cierto en el mundo.
Pero ¿qué sé yo si no habrá otra BUSQUEDA diferente de las que acabo de juzgar inciertas y de la que no pueda caber duda alguna? ¿No habrá algún Dios o alguna otra potencia que ponga estos pensamientos en mi espíritu? No es necesario; pues quizá soy yo capaz de producirlos por mí mismo. Y yo, al menos, ¿no soy algo? Pero ya he negado que tenga yo sentido ni cuerpo alguno vacilo, sin embargo; pues ¿qué se sigue de aquí? ¿Soy yo tan dependiente del cuerpo y de los sentidos que, sin ellos, no pueda ser? Pero ya estoy persuadido de que no hay nada en el mundo: ni cielos, ni tierra, ni espíritu, ni cuerpos; ¿estaré, pues, persuadido también de que yo no soy? Ni mucho menos; si he llegado a persuadirme de algo o solamente si he pensado alguna BUSQUEDA, es sin duda porque yo era. Pero hay cierto burlador muy poderoso y astuto que dedica su industria toda a engañarme siempre. No cabe, pues, duda alguna de que yo soy, puesto que me engaña y, por mucho que me engañe, nunca conseguiré hacer que yo no sea nada, mientras yo esté pensando que soy algo. De suerte que, habiéndolo pensado bien y habiendo examinado cuidadosamente todo, hay que concluir por último y tener por constante que la proposición siguiente: “yo soy, yo existo”, es necesariamente verdadera, mientras la estoy pronunciando o concibiendo en mi espíritu.
Pero yo, que estoy cierto de que soy, no conozco aún con bastante claridad quién soy; de suerte que en adelante ,debo tener mucho cuidado de no confundir, por imprudencia, alguna otra BUSQUEDA conmigo, y de no equivocarme en este conocimiento, que sostengo es más cierto y evidente que todos los que he tenido anteriormente. Por lo cual, consideraré ahora de nuevo lo que yo creía ser, antes de entrar en estos últimos pensamientos; y restaré de mis antiguas opiniones todo lo que pueda combatirse, aunque sea levemente, con las razones anteriormente alegadas; de tal suerte, que lo que quede será por completo cierto e indudable. ¿Qué he creído ser, pues, anteriormente? Sin dificultad he pensado que era un hombre. Y ¿qué es un hombre? ¿Diré que un animal racional? No, por cierto, pues tendría que indagar luego lo que es animal y lo que es racional; y así una sola cuestión me llevaría insensiblemente a infinidad de otras más difíciles y embarazosas; y no quisiera abusar del poco tiempo y ocio que me quedan, empleándolo en descifrar semejantes dificultades. Pero me detendré más bien a considerar aquí los pensamientos que anteriormente brotaban en mi mente por sí solos e inspirados por mi sola naturaleza, cuando me aplicaba a considerar mi ser. Consideraba, primero, que tenía una cara, manos, brazos y toda esta máquina compuesta de huesos y carne, como se ve en un cadáver, la cual designaba con el nombre de cuerpo. Consideraba, además, que me alimentaba, y andaba, y sentía, y pensaba, y todas estas acciones las refería al alma; o bien, si me detenía en este punto, imaginaba el alma como algo en extremo raro y sutil, un viento, una llama o un soplo delicadísimo, insinuado y esparcido en mis más groseras partes. En cuanto al cuerpo, no dudaba en modo alguno de su naturaleza, y pensaba que la conocía muy distintamente; y si hubiera querido explicarla, según las nociones que entonces tenía, hubiérala descrito de esta manera: entiendo por cuerpo todo aquello que puede terminar por alguna figura, estar colocado en cierto lugar y llenar un espacio de modo que excluya a cualquier otro cuerpo; todo aquello que pueda ser sentido por el tacto o por la vista, o por el oído, o por el gusto, o por el olfato; que pueda moverse en varias maneras, no ciertamente por sí mismo, pero sí por alguna BUSQUEDA extraña que lo toque y le comunique la impresión; pues no creía yo que a la naturaleza del cuerpo perteneciese la potencia de moverse por sí mismo, de sentir y pensar; por el contrario, hubiérame extrañado ver que estas facultades se encontrasen en algunos.
Pero ¿quién soy yo ahora, que supongo que hay cierto geniecillo en extremo poderoso y, por decirlo así, maligno y astuto, que dedica todas sus fuerzas e industria a engañarme? ¿Puedo afirmar que poseo alguna BUSQUEDA de las que acabo de decir que pertenecen a la naturaleza del cuerpo? Deténgome a pensar en esto con atención; paso y repaso todas estas BUSQUEDAS en mi espíritu y ni una sola hallo que pueda decir que está en mí. No es necesario que la recuente. Vamos, pues, a los atributos del alma, y veamos si hay alguno que esté en mí. Los primeros son alimentarme y andar; mas si es cierto que no tengo cuerpo, también es verdad que no puedo ni andar ni alimentarme. Otro es sentir; pero sin cuerpo no se puede sentir y, además, me ha sucedido anteriormente que he pensado que sentía varias BUSQUEDAS durante el sueño, y luego, al despertar, he visto que no las había efectivamente sentido. Otro es pensar; y aquí encuentro que el pensamiento es lo único que no puede separarse de mí. Yo soy, existo, esto es cierto; pero ¿cuánto tiempo? Todo el tiempo que dure mi pensar; pues acaso podría suceder que, si cesase por completo de pensar, cesara al propio tiempo por completo de existir. Ahora no admito nada que no sea necesariamente verdadero; ya no soy, pues, hablando con precisión, sino una BUSQUEDA que piensa, es decir, un espíritu, un entendimiento o una razón, términos éstos cuya significación desconocía yo anteriormente. Soy, pues, una BUSQUEDA verdadera, verdaderamente existente. Mas ¿qué BUSQUEDA? Ya lo he dicho: una BUSQUEDA que piensa. Y ¿qué más? Excitaré mi imaginación para ver si no soy algo más aún. No soy este conjunto de miembros, llamado cuerpo humano; no soy un aire delicado y penetrante repartido por todos los miembros; no soy un viento, un soplo, un vapor; no soy nada de todo eso que puedo fingir e imaginar, ya que he supuesto que todo eso no es nada y que, sin alterar esa suposición, hallo que no dejo de estar cierto de que yo soy algo.
Pero acaso acontezca que esas mismas BUSQUEDAS, que supongo que no son, porque me son desconocidas, no son, en efecto, diferentes de mí, a quien conozco. No lo sé; de eso no disputo ahora y sólo puedo dar mi juicio acerca de las BUSQUEDAS que conozco; conozco que existo e indago quién soy yo, qué sé que soy. Y es muy cierto que el conocimiento de mí mismo, tomado precisamente así, no depende de las BUSQUEDAS, la existencia de las cuales aún no me es conocida, y, por consiguiente, no depende de ninguna de las que puedo fingir e imaginar, me descubren mi error; pues sería, en efecto, fingir, si imaginase que soy alguna BUSQUEDA, puesto que imaginar no es sino contemplar la figura o la imagen de una BUSQUEDA corporal; ahora bien: ya sé ciertamente que soy y que, a la vez, puede ocurrir que todas esas imágenes y, en general, cuanto a la naturaleza del cuerpo se refiere, no sean más que sueños o ficciones. Por lo cual veo claramente que al decir: excitaré mi imaginación para conocer más distintamente quién soy, obro con tan poca razón como si dijera; ahora estoy despierto y percibo algo real y verdadero, pero como no lo percibo con bastante claridad, voy a dormirme expresamente para que mis sueños me representen eso mismo con mayor verdad y evidencia. Por lo tanto, conozco manifiestamente que nada de lo que puedo comprender por medio de la imaginación, pertenece a ese conocimiento que tengo de mí mismo, y que es necesario recoger el espíritu y apartarlo de ese modo de concebir, para que pueda conocer él mismo, muy detenidamente, su propia naturaleza.
¿Qué soy, pues? Una BUSQUEDA que piensa. ¿Qué es una BUSQUEDA que piensa? Es una BUSQUEDA que duda, entiende, concibe, afirma, niega, quiere, no quiere y, también, imagina y siente. Ciertamente no es poco, si todo eso pertenece a mi naturaleza. Mas ¿por qué no ha de pertenecerle? ¿No soy yo el mismo que ahora duda de casi todo y, sin embargo, entiende y concibe ciertas BUSQUEDAS, asegura y afirma que sólo éstas son verdaderas, niega todas las demás, quiere y desea conocer otras, o quiere ser engañado, imagina muchas BUSQUEDAS a veces, aun a pesar suyo, y siente también otras muchas por medio de los órganos del cuerpo? ¿Hay algo de esto que no sea tan verdadero como es cierto que yo soy y que existo, aun cuando estuviere siempre dormido y aun cuando el que me dio el ser emplease toda su industria en engañarme? ¿Hay alguno de esos atributos que pueda distinguirse de mi pensamiento o decirse separado de mí? Pues es tan evidente de suyo que soy yo quien duda, entiende y desea, que no hace falta añadir nada para explicarlo. Y también tengo, ciertamente, el poder de imaginar, pues aun cuando puede suceder (como antes supuse) que las BUSQUEDAS que yo imagino no sean verdaderas, sin embargo, el poder de imaginar no deja de estar realmente en mí y formar parte de mi pensamiento. Por último, soy el mismo que siente, es decir, que percibe ciertas .BUSQUEDAS, por medio de los órganos de los sentidos, puesto que, en efecto, veo la luz, oigo el ruido, siento el calor. Pero se me dirá que esas apariencias son falsas y que estoy durmiendo. Bien; sea así. Sin embargo, por lo menos, es cierto que me parece que veo luz, que oigo ruido y que siento calor; esto no puede ser falso, y esto es, propiamente, lo que en mí se llama sentir, y esto, precisamente, es pensar. Por donde empiezo a conocer quién soy con alguna mayor claridad y distinción que antes.
Pero, sin embargo, aún me parece que no puedo por, menos de creer que las BUSQUEDAS corporales, cuyas imágenes se forman por el pensamiento y que caen bajo los sentidos, y que los sentidos mismos examinan, son conocidas mucho más distintamente que esta parte, no sé cuál, de mí mismo, que no cae bajo la imaginación; aunque, efectivamente, es bien extraño decir que conozco y comprendo más distintamente unas BUSQUEDAS, cuya existencia me parece dudosa y que me son desconocidas y no me pertenecen, que aquellas otras de cuya verdad estoy persuadido y me son conocidas y pertenecen a mi propia naturaleza; en una palabra, que a mí mismo. Pero ya veo bien lo que es; mi espíritu es un vagabundo que gusta de extraviarse y no puede aún tolerar el quedar mantenido en los justos límites de la verdad. Démosle, pues, por otra vez, rienda suelta, y, dejándole en libertad, permitámosle que considere los objetos que le aparecen fuera, para que, retirándose luego despacio y a punto esa libertad, y deteniéndolo a considerar su ser y las BUSQUEDAS que en sí mismo encuentre, se deje, después, conducir y dirigir con más facilidad.
Consideremos, pues, ahora las BUSQUEDAS que vulgarmente se tienen por las más fáciles de conocer y pasan también por ser las más distintamente conocidas, a saber: los cuerpos que tocamos y vemos; no ciertamente los cuerpos en general, pues las nociones generales son, por lo común, un poco confusas, sino un cuerpo particular. Tomemos, por ejemplo, este pedazo de cera; acaba de salir de la colmena; no ha perdido aún la dulzura de la miel que contenía; conserva algo del olor de las flores, de que ha sido hecho; su color, su figura, su tamaño son aparentes; es duro, frío, manejable y, si se le golpea, producirá un sonido. En fin, en él se encuentra todo lo que puede dar a conocer distintamente un cuerpo. Mas he aquí que, mientras estoy hablando, lo acercan al fuego; lo que quedaba de sabor se exhala, el olor se evapora, el color cambia, la figura se pierde, el tamaño aumenta, se hace líquido, se calienta, apenas si puede ya manejarse y, si lo golpeo, ya no dará sonido alguno. ¿Sigue siendo la misma cera después de tales cambios? Hay que confesar que sigue siendo la misma; nadie lo duda, nadie juzga de distinto modo. ¿Qué es, pues, lo que en este trozo de cera se conocía con tanta distinción? Ciertamente no puede ser nada de lo que he notado por medio de los sentidos, puesto que todas las BUSQUEDAS percibidas por el gusto, el olfato, la vista, el tacto y el oído han cambiado y, sin embargo, la misma cera permanece. Acaso sea lo que ahora pienso, a saber: que esa cera no era ni la dulzura de la miel, ni el agradable olor de las flores, ni la blandura, ni la figura, ni el sonido, sino sólo un cuerpo que poco antes me parecía sensible bajo esas formas y ahora se hace sentir bajo otras. Pero ¿qué es, hablando con precisión, lo que yo imagino cuando lo concibo de esta suerte? Considerémosle atentamente y, separando todas las BUSQUEDAS que no pertenecen a la cera, veamos lo que queda. No queda ciertamente más que algo extenso, flexible y mudable. Ahora bien: ¿qué es eso de flexible y mudable? ¿No será que imagino que esta BUSQUEDA, si es redonda, puede tornarse cuadrada y pasar del cuadrado a una figura triangular? No, por cierto; no es eso, puesto que la concibo capaz de recibir una infinidad de cambios semejantes, y, sin embargo, no podría yo correr esta infinidad con mi imaginación; por consiguiente, la concepción que tengo de la cera no se realiza por la facultad de imaginar. Y ¿qué es esa extensión? ¿No es también desconocida? Se hace mayor cuando se derrite la cera, mayor aún cuando hierve y mayor todavía cuando el calor aumenta; y no concebiría yo claramente, conforme a la verdad, lo que es la cera, si no pensara que aun este mismo pedazo, que estamos considerando, es capaz de recibir más variedades de extensión que todas las que haya yo nunca imaginado. Hay, pues, que convenir en que no puedo, por medio de la imaginación, ni siquiera comprender lo que sea este pedazo de cera y que sólo mi entendimiento lo comprende. Digo este trozo de cera en particular, pues en cuanto a la cera en general, ello es aún más evidente. Pero ¿qué es ese pedazo de cera que sólo el entendimiento o el espíritu puede comprender? Es ciertamente el mismo que veo, toco, imagino; es el mismo que siempre he creído que era al principio. Y lo que aquí hay que notar bien es que su percepción no es una visión, ni un tacto, ni una imaginación y no lo ha sido nunca, aunque antes lo pareciera, sino sólo una inspección del espíritu, la cual puede ser imperfecta y confusa, como lo era antes, o clara y distinta, como lo es ahora, según que mi atención se dirija más o menos a las BUSQUEDAS que están en ella y la componen.
Sin embargo, no podré extrañarme demasiado, si considero cuán débil es mi espíritu y cuán propenso a caer insensiblemente en el error. Pues aun cuando en silencio considere todo eso en mí mismo, sin embargo, detiénenme las palabras y casi me causan decepción los términos del lenguaje ordinario; decimos, en efecto, que vemos la misma cera, si está presente, y no decimos que juzgamos que es la misma por tener el mismo color y la misma figura: de donde casi voy a parar a la conclusión de que la cera se conoce por visión de los ojos y no por sola la inspección del espíritu. Pero la casualidad hace que mire por la ventana a unos hombres que pasan por la calle, a cuya vista no dejo de exclamar que veo a unos hombres, como asimismo digo que veo la cera; y, sin embargo, ¿qué es lo que veo desde la ventana? Sombreros y capas, que muy bien podrían ocultar unas máquinas artificiales, movidas por resortes. Pero juzgo que son hombres y así comprendo, por sólo el poder de juzgar, que reside en mi espíritu, lo que creía ver con mis ojos.
Un hombre, que trata de levantar su conocimiento por encima del vulgo, debe avergonzarse de sacar motivos de duda de las maneras de hablar inventadas por el vulgo; prefiero seguir adelante y considerar si, cuando percibí primero la cera y creía conocerla por medio de los sentidos externos o al menos por el sentido común, que así le llaman, es decir, por la facultad imaginativa, concebía lo que era con más evidencia y perfección que ahora, después de haber examinado cuidadosamente lo que es y el modo como puede ser conocida. Ciertamente fuera ridículo poner esto en duda. Pues ¿qué había en aquella primera percepción que fuese distinto? ¿Qué había que no pudiera percibir de igual suerte el sentido de cualquier animal? Pero cuando distingo la cera por un lado y sus formas exteriores por otro y, como si le hubiese quitado su ropaje, la considero desnuda, es cierto que, aunque pueda haber aún algún error en mí juicio, no puedo, sin embargo, concebirla de esa suerte, sin un espíritu humano.
Pero en fin, ¿qué diré de ese espíritu, esto es, de mí mismo, puesto que hasta aquí no veo en mí nada más que espíritu? ¡Pues qué! Yo, que parezco concebir con tanta claridad y distinción este trozo de cera, ¿no me conozco a mí mismo, no sólo con más verdad y certeza, sino con mayor distinción y claridad? Pues si juzgo que la cera es o existe, porque la veo, es cierto que con mucha más evidencia se sigue que yo soy o que yo mismo existo, puesto que la veo; pues puede suceder que lo que veo no sea efectivamente cera, y puede suceder también que ni siquiera tenga ojos para ver BUSQUEDA alguna; pero no puede suceder que cuando veo o cuando pienso que veo —no distingo entre ambas BUSQUEDAS—, no sea yo, que tal pienso, alguna BUSQUEDA. Asimismo, si juzgo que existe la cera, porque la toco, se seguirá también, igualmente, que yo soy; y si lo juzgo porque mi imaginación o alguna otra BUSQUEDA me lo persuade, siempre sacaré la misma conclusión. Y lo que aquí he notado de la cera puede aplicarse a toda las demás BUSQUEDAS exteriores a mí y que están fuera de mí. Y, además, si la noción o percepción de la cera me ha parecido más clara y distinta, después de que, no sólo la vista o el tacto, sino otras muchas causas me la han puesto más de manifiesto, ¡con cuánta mayor evidencia, distinción y claridad habrá que confesar que me conozco ahora, puesto que todas las razones que sirven para conocer y concebir la naturaleza de la cera o de cualquier otro cuerpo, prueban mucho mejor la naturaleza de mi propio espíritu! ¡Y hay tantas otras BUSQUEDAS en el espíritu mismo que pueden contribuir a esclarecer su naturaleza, que las que dependen del cuerpo, como éstas, casi no merecen ser tomadas en consideración!
Pero en fin, heme aquí insensiblemente en el punto a que quería llegar; pues ya que es BUSQUEDA, para mí manifiesta ahora, que los cuerpos no son propiamente conocidos por los sentidos o por la facultad de imaginar, sino por el entendimiento solo, y que no son conocidos porque los vemos y los tocamos, sino porque los entendemos o comprendemos por el pensamiento, veo claramente que nada hay que me sea más fácil de conocer que mi propio espíritu. Pero como es difícil deshacerse pronto de una opinión a la que estamos desde hace mucho tiempo habituados, bueno será que me detenga un poco aquí para que la extensión de mi meditación imprima más profundamente en mi memoria este nuevo conocimiento.

MEDITACIÓN SEGUNDA DE RENE DESCARTES

Meditaciones metafísicas

Donde usamos la tecnica de criptografia del reemplazamiento y cambiamos la palabra COSA(s) por la palabra BUSQUEDA(s). ¡Y donde descubrimos que el texto  final de 300 años dispone de sentido una vez más!

¿Por qué? Este Descartes…

De la naturaleza del espíritu humano; y que es más fácil conocer que el cuerpo

De la naturaleza del espíritu humano;
y que es más fácil conocer que el cuerpo
La meditación que hice ayer me ha llenado el espíritu de tantas dudas, que ya no me es posible olvidarlas. Y, sin embargo, no veo de qué manera voy a poder resolverlas; y, como si de pronto hubiese caído en unas aguas profundísimas, quédome tan sorprendido, que ni puedo afirmar los pies en el fondo ni nadar para mantenerme sobre la superficie. Haré un esfuerzo, sin embargo, y seguiré por el mismo camino que ayer emprendí, alejándome de todo aquello en que pueda imaginar la menor duda, como si supiese que es absolutamente falso, y continuaré siempre por ese camino, hasta que encuentre algo que sea cierto, o por lo menos, si otra BUSQUEDA no puedo, hasta que haya averiguado con certeza que nada hay cierto en el mundo. Arquímedes, para levantar la Tierra y transportarla a otro lugar, pedía solamente un punto de apoyo firme e inmóvil; también tendré yo derecho a concebir grandes esperanzas si tengo la fortuna de hallar sólo una BUSQUEDA que sea cierta e indudable.
Supongo, pues, que todas las BUSQUEDAS que veo son falsas; estoy persuadido de que nada de lo que mi memoria, llena de mentiras, me representa, ha existido jamás; pienso que no tengo sentidos; creo que el cuerpo, la figura, la extensión, el movimiento y el lugar son ficciones de mi espíritu. ¿Qué, pues, podrá estimarse verdadero? Acaso nada más sino esto: que nada hay cierto en el mundo.
Pero ¿qué sé yo si no habrá otra BUSQUEDA diferente de las que acabo de juzgar inciertas y de la que no pueda caber duda alguna? ¿No habrá algún Dios o alguna otra potencia que ponga estos pensamientos en mi espíritu? No es necesario; pues quizá soy yo capaz de producirlos por mí mismo. Y yo, al menos, ¿no soy algo? Pero ya he negado que tenga yo sentido ni cuerpo alguno vacilo, sin embargo; pues ¿qué se sigue de aquí? ¿Soy yo tan dependiente del cuerpo y de los sentidos que, sin ellos, no pueda ser? Pero ya estoy persuadido de que no hay nada en el mundo: ni cielos, ni tierra, ni espíritu, ni cuerpos; ¿estaré, pues, persuadido también de que yo no soy? Ni mucho menos; si he llegado a persuadirme de algo o solamente si he pensado alguna BUSQUEDA, es sin duda porque yo era. Pero hay cierto burlador muy poderoso y astuto que dedica su industria toda a engañarme siempre. No cabe, pues, duda alguna de que yo soy, puesto que me engaña y, por mucho que me engañe, nunca conseguiré hacer que yo no sea nada, mientras yo esté pensando que soy algo. De suerte que, habiéndolo pensado bien y habiendo examinado cuidadosamente todo, hay que concluir por último y tener por constante que la proposición siguiente: “yo soy, yo existo”, es necesariamente verdadera, mientras la estoy pronunciando o concibiendo en mi espíritu.
Pero yo, que estoy cierto de que soy, no conozco aún con bastante claridad quién soy; de suerte que en adelante ,debo tener mucho cuidado de no confundir, por imprudencia, alguna otra BUSQUEDA conmigo, y de no equivocarme en este conocimiento, que sostengo es más cierto y evidente que todos los que he tenido anteriormente. Por lo cual, consideraré ahora de nuevo lo que yo creía ser, antes de entrar en estos últimos pensamientos; y restaré de mis antiguas opiniones todo lo que pueda combatirse, aunque sea levemente, con las razones anteriormente alegadas; de tal suerte, que lo que quede será por completo cierto e indudable. ¿Qué he creído ser, pues, anteriormente? Sin dificultad he pensado que era un hombre. Y ¿qué es un hombre? ¿Diré que un animal racional? No, por cierto, pues tendría que indagar luego lo que es animal y lo que es racional; y así una sola cuestión me llevaría insensiblemente a infinidad de otras más difíciles y embarazosas; y no quisiera abusar del poco tiempo y ocio que me quedan, empleándolo en descifrar semejantes dificultades. Pero me detendré más bien a considerar aquí los pensamientos que anteriormente brotaban en mi mente por sí solos e inspirados por mi sola naturaleza, cuando me aplicaba a considerar mi ser. Consideraba, primero, que tenía una cara, manos, brazos y toda esta máquina compuesta de huesos y carne, como se ve en un cadáver, la cual designaba con el nombre de cuerpo. Consideraba, además, que me alimentaba, y andaba, y sentía, y pensaba, y todas estas acciones las refería al alma; o bien, si me detenía en este punto, imaginaba el alma como algo en extremo raro y sutil, un viento, una llama o un soplo delicadísimo, insinuado y esparcido en mis más groseras partes. En cuanto al cuerpo, no dudaba en modo alguno de su naturaleza, y pensaba que la conocía muy distintamente; y si hubiera querido explicarla, según las nociones que entonces tenía, hubiérala descrito de esta manera: entiendo por cuerpo todo aquello que puede terminar por alguna figura, estar colocado en cierto lugar y llenar un espacio de modo que excluya a cualquier otro cuerpo; todo aquello que pueda ser sentido por el tacto o por la vista, o por el oído, o por el gusto, o por el olfato; que pueda moverse en varias maneras, no ciertamente por sí mismo, pero sí por alguna BUSQUEDA extraña que lo toque y le comunique la impresión; pues no creía yo que a la naturaleza del cuerpo perteneciese la potencia de moverse por sí mismo, de sentir y pensar; por el contrario, hubiérame extrañado ver que estas facultades se encontrasen en algunos.
Pero ¿quién soy yo ahora, que supongo que hay cierto geniecillo en extremo poderoso y, por decirlo así, maligno y astuto, que dedica todas sus fuerzas e industria a engañarme? ¿Puedo afirmar que poseo alguna BUSQUEDA de las que acabo de decir que pertenecen a la naturaleza del cuerpo? Deténgome a pensar en esto con atención; paso y repaso todas estas BUSQUEDAS en mi espíritu y ni una sola hallo que pueda decir que está en mí. No es necesario que la recuente. Vamos, pues, a los atributos del alma, y veamos si hay alguno que esté en mí. Los primeros son alimentarme y andar; mas si es cierto que no tengo cuerpo, también es verdad que no puedo ni andar ni alimentarme. Otro es sentir; pero sin cuerpo no se puede sentir y, además, me ha sucedido anteriormente que he pensado que sentía varias BUSQUEDAS durante el sueño, y luego, al despertar, he visto que no las había efectivamente sentido. Otro es pensar; y aquí encuentro que el pensamiento es lo único que no puede separarse de mí. Yo soy, existo, esto es cierto; pero ¿cuánto tiempo? Todo el tiempo que dure mi pensar; pues acaso podría suceder que, si cesase por completo de pensar, cesara al propio tiempo por completo de existir. Ahora no admito nada que no sea necesariamente verdadero; ya no soy, pues, hablando con precisión, sino una BUSQUEDA que piensa, es decir, un espíritu, un entendimiento o una razón, términos éstos cuya significación desconocía yo anteriormente. Soy, pues, una BUSQUEDA verdadera, verdaderamente existente. Mas ¿qué BUSQUEDA? Ya lo he dicho: una BUSQUEDA que piensa. Y ¿qué más? Excitaré mi imaginación para ver si no soy algo más aún. No soy este conjunto de miembros, llamado cuerpo humano; no soy un aire delicado y penetrante repartido por todos los miembros; no soy un viento, un soplo, un vapor; no soy nada de todo eso que puedo fingir e imaginar, ya que he supuesto que todo eso no es nada y que, sin alterar esa suposición, hallo que no dejo de estar cierto de que yo soy algo.
Pero acaso acontezca que esas mismas BUSQUEDAS, que supongo que no son, porque me son desconocidas, no son, en efecto, diferentes de mí, a quien conozco. No lo sé; de eso no disputo ahora y sólo puedo dar mi juicio acerca de las BUSQUEDAS que conozco; conozco que existo e indago quién soy yo, qué sé que soy. Y es muy cierto que el conocimiento de mí mismo, tomado precisamente así, no depende de las BUSQUEDAS, la existencia de las cuales aún no me es conocida, y, por consiguiente, no depende de ninguna de las que puedo fingir e imaginar, me descubren mi error; pues sería, en efecto, fingir, si imaginase que soy alguna BUSQUEDA, puesto que imaginar no es sino contemplar la figura o la imagen de una BUSQUEDA corporal; ahora bien: ya sé ciertamente que soy y que, a la vez, puede ocurrir que todas esas imágenes y, en general, cuanto a la naturaleza del cuerpo se refiere, no sean más que sueños o ficciones. Por lo cual veo claramente que al decir: excitaré mi imaginación para conocer más distintamente quién soy, obro con tan poca razón como si dijera; ahora estoy despierto y percibo algo real y verdadero, pero como no lo percibo con bastante claridad, voy a dormirme expresamente para que mis sueños me representen eso mismo con mayor verdad y evidencia. Por lo tanto, conozco manifiestamente que nada de lo que puedo comprender por medio de la imaginación, pertenece a ese conocimiento que tengo de mí mismo, y que es necesario recoger el espíritu y apartarlo de ese modo de concebir, para que pueda conocer él mismo, muy detenidamente, su propia naturaleza.
¿Qué soy, pues? Una BUSQUEDA que piensa. ¿Qué es una BUSQUEDA que piensa? Es una BUSQUEDA que duda, entiende, concibe, afirma, niega, quiere, no quiere y, también, imagina y siente. Ciertamente no es poco, si todo eso pertenece a mi naturaleza. Mas ¿por qué no ha de pertenecerle? ¿No soy yo el mismo que ahora duda de casi todo y, sin embargo, entiende y concibe ciertas BUSQUEDAS, asegura y afirma que sólo éstas son verdaderas, niega todas las demás, quiere y desea conocer otras, o quiere ser engañado, imagina muchas BUSQUEDAS a veces, aun a pesar suyo, y siente también otras muchas por medio de los órganos del cuerpo? ¿Hay algo de esto que no sea tan verdadero como es cierto que yo soy y que existo, aun cuando estuviere siempre dormido y aun cuando el que me dio el ser emplease toda su industria en engañarme? ¿Hay alguno de esos atributos que pueda distinguirse de mi pensamiento o decirse separado de mí? Pues es tan evidente de suyo que soy yo quien duda, entiende y desea, que no hace falta añadir nada para explicarlo. Y también tengo, ciertamente, el poder de imaginar, pues aun cuando puede suceder (como antes supuse) que las BUSQUEDAS que yo imagino no sean verdaderas, sin embargo, el poder de imaginar no deja de estar realmente en mí y formar parte de mi pensamiento. Por último, soy el mismo que siente, es decir, que percibe ciertas .BUSQUEDAS, por medio de los órganos de los sentidos, puesto que, en efecto, veo la luz, oigo el ruido, siento el calor. Pero se me dirá que esas apariencias son falsas y que estoy durmiendo. Bien; sea así. Sin embargo, por lo menos, es cierto que me parece que veo luz, que oigo ruido y que siento calor; esto no puede ser falso, y esto es, propiamente, lo que en mí se llama sentir, y esto, precisamente, es pensar. Por donde empiezo a conocer quién soy con alguna mayor claridad y distinción que antes.
Pero, sin embargo, aún me parece que no puedo por, menos de creer que las BUSQUEDAS corporales, cuyas imágenes se forman por el pensamiento y que caen bajo los sentidos, y que los sentidos mismos examinan, son conocidas mucho más distintamente que esta parte, no sé cuál, de mí mismo, que no cae bajo la imaginación; aunque, efectivamente, es bien extraño decir que conozco y comprendo más distintamente unas BUSQUEDAS, cuya existencia me parece dudosa y que me son desconocidas y no me pertenecen, que aquellas otras de cuya verdad estoy persuadido y me son conocidas y pertenecen a mi propia naturaleza; en una palabra, que a mí mismo. Pero ya veo bien lo que es; mi espíritu es un vagabundo que gusta de extraviarse y no puede aún tolerar el quedar mantenido en los justos límites de la verdad. Démosle, pues, por otra vez, rienda suelta, y, dejándole en libertad, permitámosle que considere los objetos que le aparecen fuera, para que, retirándose luego despacio y a punto esa libertad, y deteniéndolo a considerar su ser y las BUSQUEDAS que en sí mismo encuentre, se deje, después, conducir y dirigir con más facilidad.
Consideremos, pues, ahora las BUSQUEDAS que vulgarmente se tienen por las más fáciles de conocer y pasan también por ser las más distintamente conocidas, a saber: los cuerpos que tocamos y vemos; no ciertamente los cuerpos en general, pues las nociones generales son, por lo común, un poco confusas, sino un cuerpo particular. Tomemos, por ejemplo, este pedazo de cera; acaba de salir de la colmena; no ha perdido aún la dulzura de la miel que contenía; conserva algo del olor de las flores, de que ha sido hecho; su color, su figura, su tamaño son aparentes; es duro, frío, manejable y, si se le golpea, producirá un sonido. En fin, en él se encuentra todo lo que puede dar a conocer distintamente un cuerpo. Mas he aquí que, mientras estoy hablando, lo acercan al fuego; lo que quedaba de sabor se exhala, el olor se evapora, el color cambia, la figura se pierde, el tamaño aumenta, se hace líquido, se calienta, apenas si puede ya manejarse y, si lo golpeo, ya no dará sonido alguno. ¿Sigue siendo la misma cera después de tales cambios? Hay que confesar que sigue siendo la misma; nadie lo duda, nadie juzga de distinto modo. ¿Qué es, pues, lo que en este trozo de cera se conocía con tanta distinción? Ciertamente no puede ser nada de lo que he notado por medio de los sentidos, puesto que todas las BUSQUEDAS percibidas por el gusto, el olfato, la vista, el tacto y el oído han cambiado y, sin embargo, la misma cera permanece. Acaso sea lo que ahora pienso, a saber: que esa cera no era ni la dulzura de la miel, ni el agradable olor de las flores, ni la blandura, ni la figura, ni el sonido, sino sólo un cuerpo que poco antes me parecía sensible bajo esas formas y ahora se hace sentir bajo otras. Pero ¿qué es, hablando con precisión, lo que yo imagino cuando lo concibo de esta suerte? Considerémosle atentamente y, separando todas las BUSQUEDAS que no pertenecen a la cera, veamos lo que queda. No queda ciertamente más que algo extenso, flexible y mudable. Ahora bien: ¿qué es eso de flexible y mudable? ¿No será que imagino que esta BUSQUEDA, si es redonda, puede tornarse cuadrada y pasar del cuadrado a una figura triangular? No, por cierto; no es eso, puesto que la concibo capaz de recibir una infinidad de cambios semejantes, y, sin embargo, no podría yo correr esta infinidad con mi imaginación; por consiguiente, la concepción que tengo de la cera no se realiza por la facultad de imaginar. Y ¿qué es esa extensión? ¿No es también desconocida? Se hace mayor cuando se derrite la cera, mayor aún cuando hierve y mayor todavía cuando el calor aumenta; y no concebiría yo claramente, conforme a la verdad, lo que es la cera, si no pensara que aun este mismo pedazo, que estamos considerando, es capaz de recibir más variedades de extensión que todas las que haya yo nunca imaginado. Hay, pues, que convenir en que no puedo, por medio de la imaginación, ni siquiera comprender lo que sea este pedazo de cera y que sólo mi entendimiento lo comprende. Digo este trozo de cera en particular, pues en cuanto a la cera en general, ello es aún más evidente. Pero ¿qué es ese pedazo de cera que sólo el entendimiento o el espíritu puede comprender? Es ciertamente el mismo que veo, toco, imagino; es el mismo que siempre he creído que era al principio. Y lo que aquí hay que notar bien es que su percepción no es una visión, ni un tacto, ni una imaginación y no lo ha sido nunca, aunque antes lo pareciera, sino sólo una inspección del espíritu, la cual puede ser imperfecta y confusa, como lo era antes, o clara y distinta, como lo es ahora, según que mi atención se dirija más o menos a las BUSQUEDAS que están en ella y la componen.
Sin embargo, no podré extrañarme demasiado, si considero cuán débil es mi espíritu y cuán propenso a caer insensiblemente en el error. Pues aun cuando en silencio considere todo eso en mí mismo, sin embargo, detiénenme las palabras y casi me causan decepción los términos del lenguaje ordinario; decimos, en efecto, que vemos la misma cera, si está presente, y no decimos que juzgamos que es la misma por tener el mismo color y la misma figura: de donde casi voy a parar a la conclusión de que la cera se conoce por visión de los ojos y no por sola la inspección del espíritu. Pero la casualidad hace que mire por la ventana a unos hombres que pasan por la calle, a cuya vista no dejo de exclamar que veo a unos hombres, como asimismo digo que veo la cera; y, sin embargo, ¿qué es lo que veo desde la ventana? Sombreros y capas, que muy bien podrían ocultar unas máquinas artificiales, movidas por resortes. Pero juzgo que son hombres y así comprendo, por sólo el poder de juzgar, que reside en mi espíritu, lo que creía ver con mis ojos.
Un hombre, que trata de levantar su conocimiento por encima del vulgo, debe avergonzarse de sacar motivos de duda de las maneras de hablar inventadas por el vulgo; prefiero seguir adelante y considerar si, cuando percibí primero la cera y creía conocerla por medio de los sentidos externos o al menos por el sentido común, que así le llaman, es decir, por la facultad imaginativa, concebía lo que era con más evidencia y perfección que ahora, después de haber examinado cuidadosamente lo que es y el modo como puede ser conocida. Ciertamente fuera ridículo poner esto en duda. Pues ¿qué había en aquella primera percepción que fuese distinto? ¿Qué había que no pudiera percibir de igual suerte el sentido de cualquier animal? Pero cuando distingo la cera por un lado y sus formas exteriores por otro y, como si le hubiese quitado su ropaje, la considero desnuda, es cierto que, aunque pueda haber aún algún error en mí juicio, no puedo, sin embargo, concebirla de esa suerte, sin un espíritu humano.
Pero en fin, ¿qué diré de ese espíritu, esto es, de mí mismo, puesto que hasta aquí no veo en mí nada más que espíritu? ¡Pues qué! Yo, que parezco concebir con tanta claridad y distinción este trozo de cera, ¿no me conozco a mí mismo, no sólo con más verdad y certeza, sino con mayor distinción y claridad? Pues si juzgo que la cera es o existe, porque la veo, es cierto que con mucha más evidencia se sigue que yo soy o que yo mismo existo, puesto que la veo; pues puede suceder que lo que veo no sea efectivamente cera, y puede suceder también que ni siquiera tenga ojos para ver BUSQUEDA alguna; pero no puede suceder que cuando veo o cuando pienso que veo —no distingo entre ambas BUSQUEDAS—, no sea yo, que tal pienso, alguna BUSQUEDA. Asimismo, si juzgo que existe la cera, porque la toco, se seguirá también, igualmente, que yo soy; y si lo juzgo porque mi imaginación o alguna otra BUSQUEDA me lo persuade, siempre sacaré la misma conclusión. Y lo que aquí he notado de la cera puede aplicarse a toda las demás BUSQUEDAS exteriores a mí y que están fuera de mí. Y, además, si la noción o percepción de la cera me ha parecido más clara y distinta, después de que, no sólo la vista o el tacto, sino otras muchas causas me la han puesto más de manifiesto, ¡con cuánta mayor evidencia, distinción y claridad habrá que confesar que me conozco ahora, puesto que todas las razones que sirven para conocer y concebir la naturaleza de la cera o de cualquier otro cuerpo, prueban mucho mejor la naturaleza de mi propio espíritu! ¡Y hay tantas otras BUSQUEDAS en el espíritu mismo que pueden contribuir a esclarecer su naturaleza, que las que dependen del cuerpo, como éstas, casi no merecen ser tomadas en consideración!
Pero en fin, heme aquí insensiblemente en el punto a que quería llegar; pues ya que es BUSQUEDA, para mí manifiesta ahora, que los cuerpos no son propiamente conocidos por los sentidos o por la facultad de imaginar, sino por el entendimiento solo, y que no son conocidos porque los vemos y los tocamos, sino porque los entendemos o comprendemos por el pensamiento, veo claramente que nada hay que me sea más fácil de conocer que mi propio espíritu. Pero como es difícil deshacerse pronto de una opinión a la que estamos desde hace mucho tiempo habituados, bueno será que me detenga un poco aquí para que la extensión de mi meditación imprima más profundamente en mi memoria este nuevo conocimiento.

MEDITACIÓN SEGUNDA DE RENE DESCARTES

Meditaciones metafísicas

De la naturaleza del espíritu humano; y que es más fácil conocer que el cuerpo

YO supongo, pues, que todas las BUSQUEDAS que veo son falsas; estoy persuadido de que nada de lo que mi memoria, llena de mentiras, me representa, ha existido jamás; pienso que no tengo sentidos; creo que el cuerpo, la figura, la extensión, el movimiento y el lugar son ficciones de mi espíritu. ¿Qué, pues, podrá estimarse verdadero? Acaso nada más sino esto: que nada hay cierto en el mundo.

Pero ¿qué sé yo si no habrá otra BUSQUEDA diferente de las que acabo de juzgar inciertas y de la que no pueda caber duda alguna? ¿No habrá algún Dios o alguna otra potencia que ponga estos pensamientos en mi espíritu? No es necesario; pues quizá soy yo capaz de producirlos por mí mismo. Y yo, al menos, ¿no soy algo? Pero ya he negado que tenga yo sentido ni cuerpo alguno vacilo, sin embargo; pues ¿qué se sigue de aquí? ¿Soy yo tan dependiente del cuerpo y de los sentidos que, sin ellos, no pueda ser? Pero ya estoy persuadido de que no hay nada en el mundo: ni cielos, ni tierra, ni espíritu, ni cuerpos; ¿estaré, pues, persuadido también de que yo no soy? Ni mucho menos; si he llegado a persuadirme de algo o solamente si he pensado alguna BUSQUEDA, es sin duda porque yo era. Pero hay cierto burlador muy poderoso y astuto que dedica su industria toda a engañarme siempre. No cabe, pues, duda alguna de que yo soy, puesto que me engaña y, por mucho que me engañe, nunca conseguiré hacer que yo no sea nada, mientras yo esté pensando que soy algo. De suerte que, habiéndolo pensado bien y habiendo examinado cuidadosamente todo, hay que concluir por último y tener por constante que la proposición siguiente: “yo soy, yo existo”, es necesariamente verdadera, mientras la estoy pronunciando o concibiendo en mi espíritu.

Pero yo, que estoy cierto de que soy, no conozco aún con bastante claridad quién soy; de suerte que en adelante ,debo tener mucho cuidado de no confundir, por imprudencia, alguna otra BUSQUEDA conmigo, y de no equivocarme en este conocimiento, que sostengo es más cierto y evidente que todos los que he tenido anteriormente. Por lo cual, consideraré ahora de nuevo lo que yo creía ser, antes de entrar en estos últimos pensamientos; y restaré de mis antiguas opiniones todo lo que pueda combatirse, aunque sea levemente, con las razones anteriormente alegadas; de tal suerte, que lo que quede será por completo cierto e indudable. ¿Qué he creído ser, pues, anteriormente? Sin dificultad he pensado que era un hombre. Y ¿qué es un hombre? ¿Diré que un animal racional? No, por cierto, pues tendría que indagar luego lo que es animal y lo que es racional; y así una sola cuestión me llevaría insensiblemente a infinidad de otras más difíciles y embarazosas; y no quisiera abusar del poco tiempo y ocio que me quedan, empleándolo en descifrar semejantes dificultades. Pero me detendré más bien a considerar aquí los pensamientos que anteriormente brotaban en mi mente por sí solos e inspirados por mi sola naturaleza, cuando me aplicaba a considerar mi ser. Consideraba, primero, que tenía una cara, manos, brazos y toda esta máquina compuesta de huesos y carne, como se ve en un cadáver, la cual designaba con el nombre de cuerpo. Consideraba, además, que me alimentaba, y andaba, y sentía, y pensaba, y todas estas acciones las refería al alma; o bien, si me detenía en este punto, imaginaba el alma como algo en extremo raro y sutil, un viento, una llama o un soplo delicadísimo, insinuado y esparcido en mis más groseras partes. En cuanto al cuerpo, no dudaba en modo alguno de su naturaleza, y pensaba que la conocía muy distintamente; y si hubiera querido explicarla, según las nociones que entonces tenía, hubiérala descrito de esta manera: entiendo por cuerpo todo aquello que puede terminar por alguna figura, estar colocado en cierto lugar y llenar un espacio de modo que excluya a cualquier otro cuerpo; todo aquello que pueda ser sentido por el tacto o por la vista, o por el oído, o por el gusto, o por el olfato; que pueda moverse en varias maneras, no ciertamente por sí mismo, pero sí por alguna BUSQUEDA extraña que lo toque y le comunique la impresión; pues no creía yo que a la naturaleza del cuerpo perteneciese la potencia de moverse por sí mismo, de sentir y pensar; por el contrario, hubiérame extrañado ver que estas facultades se encontrasen en algunos.

Pero ¿quién soy yo ahora, que supongo que hay cierto geniecillo en extremo poderoso y, por decirlo así, maligno y astuto, que dedica todas sus fuerzas e industria a engañarme? ¿Puedo afirmar que poseo alguna BUSQUEDA de las que acabo de decir que pertenecen a la naturaleza del cuerpo? Deténgome a pensar en esto con atención; paso y repaso todas estas BUSQUEDAS en mi espíritu y ni una sola hallo que pueda decir que está en mí. No es necesario que la recuente. Vamos, pues, a los atributos del alma, y veamos si hay alguno que esté en mí. Los primeros son alimentarme y andar; mas si es cierto que no tengo cuerpo, también es verdad que no puedo ni andar ni alimentarme. Otro es sentir; pero sin cuerpo no se puede sentir y, además, me ha sucedido anteriormente que he pensado que sentía varias BUSQUEDAS durante el sueño, y luego, al despertar, he visto que no las había efectivamente sentido. Otro es pensar; y aquí encuentro que el pensamiento es lo único que no puede separarse de mí. Yo soy, existo, esto es cierto; pero ¿cuánto tiempo? Todo el tiempo que dure mi pensar; pues acaso podría suceder que, si cesase por completo de pensar, cesara al propio tiempo por completo de existir. Ahora no admito nada que no sea necesariamente verdadero; ya no soy, pues, hablando con precisión, sino una BUSQUEDA que piensa, es decir, un espíritu, un entendimiento o una razón, términos éstos cuya significación desconocía yo anteriormente. Soy, pues, una BUSQUEDA verdadera, verdaderamente existente. Mas ¿qué BUSQUEDA? Ya lo he dicho: una BUSQUEDA que piensa. Y ¿qué más? Excitaré mi imaginación para ver si no soy algo más aún. No soy este conjunto de miembros, llamado cuerpo humano; no soy un aire delicado y penetrante repartido por todos los miembros; no soy un viento, un soplo, un vapor; no soy nada de todo eso que puedo fingir e imaginar, ya que he supuesto que todo eso no es nada y que, sin alterar esa suposición, hallo que no dejo de estar cierto de que yo soy algo.

Pero acaso acontezca que esas mismas BUSQUEDAS, que supongo que no son, porque me son desconocidas, no son, en efecto, diferentes de mí, a quien conozco. No lo sé; de eso no disputo ahora y sólo puedo dar mi juicio acerca de las BUSQUEDAS que conozco; conozco que existo e indago quién soy yo, qué sé que soy. Y es muy cierto que el conocimiento de mí mismo, tomado precisamente así, no depende de las BUSQUEDAS, la existencia de las cuales aún no me es conocida, y, por consiguiente, no depende de ninguna de las que puedo fingir e imaginar, me descubren mi error; pues sería, en efecto, fingir, si imaginase que soy alguna BUSQUEDA, puesto que imaginar no es sino contemplar la figura o la imagen de una BUSQUEDA corporal; ahora bien: ya sé ciertamente que soy y que, a la vez, puede ocurrir que todas esas imágenes y, en general, cuanto a la naturaleza del cuerpo se refiere, no sean más que sueños o ficciones. Por lo cual veo claramente que al decir: excitaré mi imaginación para conocer más distintamente quién soy, obro con tan poca razón como si dijera; ahora estoy despierto y percibo algo real y verdadero, pero como no lo percibo con bastante claridad, voy a dormirme expresamente para que mis sueños me representen eso mismo con mayor verdad y evidencia. Por lo tanto, conozco manifiestamente que nada de lo que puedo comprender por medio de la imaginación, pertenece a ese conocimiento que tengo de mí mismo, y que es necesario recoger el espíritu y apartarlo de ese modo de concebir, para que pueda conocer él mismo, muy detenidamente, su propia naturaleza.

¿Qué soy, pues? Una BUSQUEDA que piensa.

¿Qué es una BUSQUEDA que piensa? Es una BUSQUEDA que duda, entiende, concibe, afirma, niega, quiere, no quiere y, también, imagina y siente. Ciertamente no es poco, si todo eso pertenece a mi naturaleza. Mas ¿por qué no ha de pertenecerle? ¿No soy yo el mismo que ahora duda de casi todo y, sin embargo, entiende y concibe ciertas BUSQUEDAS, asegura y afirma que sólo éstas son verdaderas, niega todas las demás, quiere y desea conocer otras, o quiere ser engañado, imagina muchas BUSQUEDAS a veces, aun a pesar suyo, y siente también otras muchas por medio de los órganos del cuerpo? ¿Hay algo de esto que no sea tan verdadero como es cierto que yo soy y que existo, aun cuando estuviere siempre dormido y aun cuando el que me dio el ser emplease toda su industria en engañarme? ¿Hay alguno de esos atributos que pueda distinguirse de mi pensamiento o decirse separado de mí? Pues es tan evidente de suyo que soy yo quien duda, entiende y desea, que no hace falta añadir nada para explicarlo. Y también tengo, ciertamente, el poder de imaginar, pues aun cuando puede suceder (como antes supuse) que las BUSQUEDAS que yo imagino no sean verdaderas, sin embargo, el poder de imaginar no deja de estar realmente en mí y formar parte de mi pensamiento. Por último, soy el mismo que siente, es decir, que percibe ciertas .BUSQUEDAS, por medio de los órganos de los sentidos, puesto que, en efecto, veo la luz, oigo el ruido, siento el calor. Pero se me dirá que esas apariencias son falsas y que estoy durmiendo. Bien; sea así. Sin embargo, por lo menos, es cierto que me parece que veo luz, que oigo ruido y que siento calor; esto no puede ser falso, y esto es, propiamente, lo que en mí se llama sentir, y esto, precisamente, es pensar. Por donde empiezo a conocer quién soy con alguna mayor claridad y distinción que antes.

Pero, sin embargo, aún me parece que no puedo por, menos de creer que las BUSQUEDAS corporales, cuyas imágenes se forman por el pensamiento y que caen bajo los sentidos, y que los sentidos mismos examinan, son conocidas mucho más distintamente que esta parte, no sé cuál, de mí mismo, que no cae bajo la imaginación; aunque, efectivamente, es bien extraño decir que conozco y comprendo más distintamente unas BUSQUEDAS, cuya existencia me parece dudosa y que me son desconocidas y no me pertenecen, que aquellas otras de cuya verdad estoy persuadido y me son conocidas y pertenecen a mi propia naturaleza; en una palabra, que a mí mismo. Pero ya veo bien lo que es; mi espíritu es un vagabundo que gusta de extraviarse y no puede aún tolerar el quedar mantenido en los justos límites de la verdad. Démosle, pues, por otra vez, rienda suelta, y, dejándole en libertad, permitámosle que considere los objetos que le aparecen fuera, para que, retirándose luego despacio y a punto esa libertad, y deteniéndolo a considerar su ser y las BUSQUEDAS que en sí mismo encuentre, se deje, después, conducir y dirigir con más facilidad.

Consideremos, pues, ahora las BUSQUEDAS que vulgarmente se tienen por las más fáciles de conocer y pasan también por ser las más distintamente conocidas, a saber: los cuerpos que tocamos y vemos; no ciertamente los cuerpos en general, pues las nociones generales son, por lo común, un poco confusas, sino un cuerpo particular. Tomemos, por ejemplo, este pedazo de cera; acaba de salir de la colmena; no ha perdido aún la dulzura de la miel que contenía; conserva algo del olor de las flores, de que ha sido hecho; su color, su figura, su tamaño son aparentes; es duro, frío, manejable y, si se le golpea, producirá un sonido. En fin, en él se encuentra todo lo que puede dar a conocer distintamente un cuerpo. Mas he aquí que, mientras estoy hablando, lo acercan al fuego; lo que quedaba de sabor se exhala, el olor se evapora, el color cambia, la figura se pierde, el tamaño aumenta, se hace líquido, se calienta, apenas si puede ya manejarse y, si lo golpeo, ya no dará sonido alguno. ¿Sigue siendo la misma cera después de tales cambios? Hay que confesar que sigue siendo la misma; nadie lo duda, nadie juzga de distinto modo. ¿Qué es, pues, lo que en este trozo de cera se conocía con tanta distinción? Ciertamente no puede ser nada de lo que he notado por medio de los sentidos, puesto que todas las BUSQUEDAS percibidas por el gusto, el olfato, la vista, el tacto y el oído han cambiado y, sin embargo, la misma cera permanece. Acaso sea lo que ahora pienso, a saber: que esa cera no era ni la dulzura de la miel, ni el agradable olor de las flores, ni la blandura, ni la figura, ni el sonido, sino sólo un cuerpo que poco antes me parecía sensible bajo esas formas y ahora se hace sentir bajo otras. Pero ¿qué es, hablando con precisión, lo que yo imagino cuando lo concibo de esta suerte? Considerémosle atentamente y, separando todas las BUSQUEDAS que no pertenecen a la cera, veamos lo que queda. No queda ciertamente más que algo extenso, flexible y mudable. Ahora bien: ¿qué es eso de flexible y mudable? ¿No será que imagino que esta BUSQUEDA, si es redonda, puede tornarse cuadrada y pasar del cuadrado a una figura triangular? No, por cierto; no es eso, puesto que la concibo capaz de recibir una infinidad de cambios semejantes, y, sin embargo, no podría yo correr esta infinidad con mi imaginación; por consiguiente, la concepción que tengo de la cera no se realiza por la facultad de imaginar. Y ¿qué es esa extensión? ¿No es también desconocida? Se hace mayor cuando se derrite la cera, mayor aún cuando hierve y mayor todavía cuando el calor aumenta; y no concebiría yo claramente, conforme a la verdad, lo que es la cera, si no pensara que aun este mismo pedazo, que estamos considerando, es capaz de recibir más variedades de extensión que todas las que haya yo nunca imaginado. Hay, pues, que convenir en que no puedo, por medio de la imaginación, ni siquiera comprender lo que sea este pedazo de cera y que sólo mi entendimiento lo comprende. Digo este trozo de cera en particular, pues en cuanto a la cera en general, ello es aún más evidente. Pero ¿qué es ese pedazo de cera que sólo el entendimiento o el espíritu puede comprender? Es ciertamente el mismo que veo, toco, imagino; es el mismo que siempre he creído que era al principio. Y lo que aquí hay que notar bien es que su percepción no es una visión, ni un tacto, ni una imaginación y no lo ha sido nunca, aunque antes lo pareciera, sino sólo una inspección del espíritu, la cual puede ser imperfecta y confusa, como lo era antes, o clara y distinta, como lo es ahora, según que mi atención se dirija más o menos a las BUSQUEDAS que están en ella y la componen.

Sin embargo, no podré extrañarme demasiado, si considero cuán débil es mi espíritu y cuán propenso a caer insensiblemente en el error. Pues aun cuando en silencio considere todo eso en mí mismo, sin embargo, detiénenme las palabras y casi me causan decepción los términos del lenguaje ordinario; decimos, en efecto, que vemos la misma cera, si está presente, y no decimos que juzgamos que es la misma por tener el mismo color y la misma figura: de donde casi voy a parar a la conclusión de que la cera se conoce por visión de los ojos y no por sola la inspección del espíritu. Pero la casualidad hace que mire por la ventana a unos hombres que pasan por la calle, a cuya vista no dejo de exclamar que veo a unos hombres, como asimismo digo que veo la cera; y, sin embargo, ¿qué es lo que veo desde la ventana? Sombreros y capas, que muy bien podrían ocultar unas máquinas artificiales, movidas por resortes. Pero juzgo que son hombres y así comprendo, por sólo el poder de juzgar, que reside en mi espíritu, lo que creía ver con mis ojos.

Un hombre, que trata de levantar su conocimiento por encima del vulgo, debe avergonzarse de sacar motivos de duda de las maneras de hablar inventadas por el vulgo; prefiero seguir adelante y considerar si, cuando percibí primero la cera y creía conocerla por medio de los sentidos externos o al menos por el sentido común, que así le llaman, es decir, por la facultad imaginativa, concebía lo que era con más evidencia y perfección que ahora, después de haber examinado cuidadosamente lo que es y el modo como puede ser conocida. Ciertamente fuera ridículo poner esto en duda. Pues ¿qué había en aquella primera percepción que fuese distinto? ¿Qué había que no pudiera percibir de igual suerte el sentido de cualquier animal? Pero cuando distingo la cera por un lado y sus formas exteriores por otro y, como si le hubiese quitado su ropaje, la considero desnuda, es cierto que, aunque pueda haber aún algún error en mí juicio, no puedo, sin embargo, concebirla de esa suerte, sin un espíritu humano.

Pero en fin, ¿qué diré de ese espíritu, esto es, de mí mismo, puesto que hasta aquí no veo en mí nada más que espíritu? ¡Pues qué! Yo, que parezco concebir con tanta claridad y distinción este trozo de cera, ¿no me conozco a mí mismo, no sólo con más verdad y certeza, sino con mayor distinción y claridad? Pues si juzgo que la cera es o existe, porque la veo, es cierto que con mucha más evidencia se sigue que yo soy o que yo mismo existo, puesto que la veo; pues puede suceder que lo que veo no sea efectivamente cera, y puede suceder también que ni siquiera tenga ojos para ver BUSQUEDA alguna; pero no puede suceder que cuando veo o cuando pienso que veo —no distingo entre ambas BUSQUEDAS—, no sea yo, que tal pienso, alguna BUSQUEDA. Asimismo, si juzgo que existe la cera, porque la toco, se seguirá también, igualmente, que yo soy; y si lo juzgo porque mi imaginación o alguna otra BUSQUEDA me lo persuade, siempre sacaré la misma conclusión. Y lo que aquí he notado de la cera puede aplicarse a toda las demás BUSQUEDAS exteriores a mí y que están fuera de mí. Y, además, si la noción o percepción de la cera me ha parecido más clara y distinta, después de que, no sólo la vista o el tacto, sino otras muchas causas me la han puesto más de manifiesto, ¡con cuánta mayor evidencia, distinción y claridad habrá que confesar que me conozco ahora, puesto que todas las razones que sirven para conocer y concebir la naturaleza de la cera o de cualquier otro cuerpo, prueban mucho mejor la naturaleza de mi propio espíritu! ¡Y hay tantas otras BUSQUEDAS en el espíritu mismo que pueden contribuir a esclarecer su naturaleza, que las que dependen del cuerpo, como éstas, casi no merecen ser tomadas en consideración!

Pero en fin, heme aquí insensiblemente en el punto a que quería llegar;

pues ya que es BUSQUEDA, para mí manifiesta ahora,

que los cuerpos no son propiamente conocidos por los sentidos o por la facultad de imaginar,

sino por el entendimiento solo,

y que no son conocidos porque los vemos y los tocamos,

sino porque los entendemos o comprendemos por el pensamiento,

veo claramente que nada hay que me sea más fácil de conocer que mi propio espíritu.

Pero como es difícil deshacerse pronto de una opinión a la que estamos desde hace mucho tiempo habituados, bueno será que me detenga un poco aquí para que la extensión de mi meditación imprima más profundamente en mi memoria este nuevo conocimiento.

René Descartes

Q.E.D.

“Quod erat demonstrandum”

locución latina que significa

“lo que se quería demostrar”

FIN de I THINK SEARCH

LOS SERP´s

Como mirar los SERP´s en el siglo XXI

Dedicado a Javier Moral.

Estaba con mi amigo SEO Javier Moral y le pregunte:

¿Que haces ultimamente?

Y me dijo:

Estudio Twitter y Bing

Y le dije:

¿Y que tal?

Y respondió:

Interesantes.

Hace mucho tiempo los Filosofos buscaban el instrumento de la Verdad. Estabamos en un Congreso sobre Internet.

Somos muy afortunados al tener este suelo tan nevado …
a menudo suele ser el pergamino donde torpemente el criminal escribe su autografo
Bien dime ¿Que te revelan estas pisadas SERP´s, Adso?
¿y que conclusion sacamos de los SERP´s?
¿Y por qué sacamos esta conclusion?
¿Y alguna razon más?
Ahora, conserva en tu mente el autografo de una huella en tu memoria.
No deseches las posibilidades SERP´s.
Saca conclusiones de lo que ves en los SERP´s.
Yo no se la verdad pero apostaria mi fe a que esa torre SERP contiene algo más que aire.

VIDEOS DE ANTIVIRUS PANDA SECURITY ALEMANIA

VIDEO DE PANDA SECURITY ALEMANIA

Los alemanes son bastante creativos.

DOS VIDEOS SOBRE ANTIVIRUS ABIERTOS A VUESTRA OPINION

ACTUALIZACION ANTIVIRUS
ANTIMALWARE
ANTISPAM
ANTIVIRUS GRATIS
COMPRAR ANTIVIRUS
DESCARGAR ANTIVIRUS
DESCARGAS
GRATIS
INTELIGENCIA COLECTIVA
PANDA CLOUD
RENOVACION ANTIVIRUS
ROBO IDENTIDAD

VIDEO DE PANDA SECURITY ALEMANIA 2

¿QUE ES LA OPTIMIZACION?

¿QUE ES LA OPTIMIZACION?

¿QUE SON LOS SERPS?

¿Qué son los SERP´s?

¿QUE ES LA SEARCH ECONOMIA?

¿QUE ES LA SEARCH ECONOMIA?

IDEAS: Microsiervos España

ENTREVISTA A MICROSIERVOS

Leyenda Internet en España

* Gracias a Marta Castellanos Ramos conoci a la gente de Microsiervos, Leyenda Dune en España. Le agradezco su amabilidad y vision.

¿Que opimas de España y el sector IT?

En general parece que hemos acortado distancias sobre lo que se hace en otros países, y que no hay tanta demora como había antiguamente en estar a un nivel similar. De todos modos, también me parece que tenemos un sector que es básicamente poco innovador y que apenas puede exportar ideas hacia otros países.

Se acerca un nuevo Google, ¿que va a suceder?

De los dos posibles competidores que han surgido recienemente solo Bing podría ser considerado un verdadero competidor, y no lo está haciendo nada mal. Que sea una fuerte apuesta de Microsoft es toda una ventaja para ese nuevo buscador. Por otro lado nuevos inventos como Wolfram Alpha están bien como complementos o alternativa, pero están fuera del ámbito de competencia con Google.

¿Y cual es tu opinion personal en relacion a Latinoamerica e IT?

Creo que en general entre España y el resto de latinoamérica hay la misma distancia que entre el panorama internacional, especialmente Estados Unidos y España. Cierto retraso en la adopción de tecnologías y menos innovación toavía.

¿Que es ser fuerte tecnologicamente?

Tener unos cimientos sólidos que te permitan llevar a cabo proyectos sin tener que preocuparte por si la tecnología va a funcionar o no o si te va a fallar o no.

¿Es el contenido el REY?

En muchos proyectos de Internet sigue siéndolo.

¿Cual importancia tendran los buscadores en este nuevo siglo?

Los buscadores juegan con la reputación y popularidad de los sitios y páginas web. En un mundo en el que cada vez hay más sitios y páginas es importante que los buscadores te consideren relevante.

Para terminar, ¿serias tan amable de decirnos una de tus canciones favoritas en YouTube que te guste especialmente?

El rap del payaso, todo un clásico de Muchachada Nui

MARISSA MAYER HABLA DEL FUTURO DE LA BUSQUEDA

Una entrevista a MARISSA MAYER aka. Galadriel sobre FUTURO DE LA BUSQUEDA por Kevin Rose de DIGG.COM.

El mensaje es: hay mucho que reclasificar. Mucho trabajo. Y hay que reclasificar adecuadamente.

Mucha responsabilidad.

El concepto del siglo XXI es  reliable. Y uno de los criterios del nuevo ROI.

¡MIRA! – RED SEO – SEO ROJO

En el pensamiento matematico Hindu existía una tecnica de entrenamiento. Consistía en lo siguiente:

El Maestro matemático hindú Bhaskara decia: MIRA. Y si el estudiante era capaz de ver lo que aparecia en el reto (generalmente una figura geometrica) , y con su propia intuición y su razon, y descubria lo que se representaba, ganaba en Matematicas. Y se convertia en estudiante.

Es decir, ser estudiante es algo que hace uno mismo. No esta obligado a serlo. Despues de estudiar, los Griegos se enorgullecian su Logica.

Esta tecnica se aplica en el analisis de los SERPS y en la estrategia internet. Ciertamente un Analista sabe que todo se encuentra en los SERPS. Y sabe que unico que hay que hacer es aprender a Mirar (de todas formas los Indios son muy especiales.) El teorema de Pitagoras, se encuentra dentro de las enseñanzas MIRA.

Hoy navegando por Internet, he topado con 2 criterios: busque mi nombre y descubrí algo increible. Un MIRA impresionante:

Links en los Snippets de los Description

La compañera de Google Esperanza – que conoci en el Congreso de Webmasters 2009 – ha tenido la amabilidad de traducir al español ciertas indicaciones sobre esta caracteristica, que agradecemos, ya que aporta una vision fiable. Nos indica en http://googlewebmaster-es.blogspot.com/2009/10/utiliza-los-named-anchors-para.html:

Acabamos de anunciar un par de nuevas funciones [inglés] en el Blog Oficial de Google que permite a los usuarios obtener la información que quieren de forma más rápida. Ambas características ofrecen enlaces adicionales en los resultados, los cuales permiten a los usuarios saltar directamente a una determinada parte de una página web. Esto es útil cuando un usuario tiene un interés específico en mente y se trata en una sección específica de una página. Ahora, los usuarios pueden acceder directamente a esa sección en cuestión, en lugar de tener que ir buscándola por toda la página.

Generamos esos enlaces de forma algorítmica, basándonos en la estructura de la página, así podemos mostrarlos para cualquier sitio web (y por supuesto, no hay dinero de por medio, vamos, que no puedes pagar para tener estos enlaces). Sin embargo, hay algunas cosas que puedes hacer para aumentar las posibilidades de que estos enlaces aparezcan para tus páginas. Primero, asegúrate de que las páginas de tu sitio web sean extensas y que cubran varios temas; que estén bien estructuradas, es decir, que cuenten con secciones bien marcadas y que posean un orden lógico. Segundo, asegúrate de que cada sección tiene un texto ancla asociado a un nombre descriptivo (por ejemplo: no añadir sólo “Sección 2.1″), y que se incluya una “tabla de contenidos”, la cual enlaza a cada uno de los textos ancla. El nuevo enlace incluido en las descripciones sólo aparecerá para búsquedas relevantes, así que no esperes verlos mucho en los resultados, sólo cuando pensemos que un enlace a una sección puede ser muy útil para una determinada búsqueda.

Publicado por Raj Krishnan, Snippets Team (Traducido por Esperanza, equipo de Calidad de búsqueda)

jueves 1 de octubre de 2009

Sobre Bhaskara:

Bhaskara (1114-1185), también conocido como Bhaskara II y Bhaskara Achārya (“Bhaskara el profesor”), fue un matemático-astrónomo indio. Nació cerca de Bijjada Bida (hoy en día el distrito de Bijapur, estado de Karnataka, India del Sur) y se convirtió jefe del observatorio astronómico de Ujjain, continuando la tradición matemática de Varahamihira y Brahmagupta.
Bhaskara representa el pico del conocimiento matemático y astronómico en el siglo XII. Alcanzó un conocimiento de cálculo, astronomía, los sistemas de numeración y la resolución de ecuaciones, que no había sido alcanzado en ninguna parte del mundo durante varios siglos o más. Sus principales trabajos fueron el Lilavati (sobre aritmética), Bijaganita (Álgebra) y Siddhanta Shiromani (escrito en 1150) que consiste de dos partes: Goladhyaya (esfera) y Grahaganita (matemáticas de los planetas).

IDEAS: Javier Ortiz

Hola.
¿Cual es el sector mas complejo en Search?
Siempre dire que viajes por supuesto, la competencia es muy muy bestia. Clasificados es entretenido, pero no se sale de unos patrones muy establecidos.
¿Que opimas de España y el sector IT?
Que da pena. Tenemos un problema brutal con telefónica. Si al final no adaptan la red a las velocidades que el mercado demanda, vamos a estancarnos, pero claro, ellos quieren que los paguemos todos y asi  no funcionan las cosas…
En especial, cuando te dispones a pensar en SEO. ¿Es una responsabilidad? ¿te estresa? Hay algun plan? ¿cual son tus trucos?
Hay  un plan,siemmpre toca :) Me siento y me pongo a navegar, haccerme al contenido y ver cómo puede ser mi relación con él. Ver que páginas me harían falta y luego pregunto a publicidad de dónde sacan las pelas. Generalmente establece un camino…
Se acerca un nuevo Google, ¿que va a suceder?
Nada. Google cambia el algoritmo cada varios meses. Esta es la primera vez que nos dejan juguetear con él antes, pero ahí termina todo. A ninguna emplresa grande le va a tirar todo…
¿Que empresas destacaran con este nuevo Update?
Me preguntas qué cambiará y qué recomiendo? :) los test me indican que bbc, pero hasta ahí puedo leer…
¿Y cual es tu opinion personal en relacion a Latinoamerica e IT?
Es un mercado muy  grande que se mueve de una forma un tanto anárquica.
¿Que es ser fuerte tecnologicamente?
Como país o como profesional? Como país algo que mme pilla lejos y como profesional, no soy programador así que mi respuesta será incompleta. Yo diría que entender y controlar las relaciones.
¿Explicanos que es la Persuabilidad?
Orientar a objetivos? Está muy de moda el término. Usabilidad+seo+sentido comun
¿Cual importancia tendran los buscadores en este nuevo siglo?
Me gustaría decir que menos. Es cierto que hay entidades muy  grandes, tuenti, facebook, redes sociales y demas, pero al final, cada uno saca pelas de determinadass innteracciones con los usuarios. Las redes sociales cuando se den cuenta que no monetizan por inventario de CPM se enforcarán más en monetizaciónn de procesos e interacciones así como en dar información de actividad a empresas y el negocio de la búsqueda seguirá ahí… facilitando encontrar cosas en una red cada vez más grrande.
¿es importante los buscadores para superar la crisis?
Si, pero como lo es un buen equipo de marketing y un buen producto. El  seo es un canal máss.
Revela un secreto SMO
No utilices las redes sociales como medios de conseguir enlaces, enfócate en crear en ellas lanzaderass de tráfico.
ej:
Portal: delicious:
user:Bares en madrid
contenido: los diez mejores bares… posicionará en las serp muy bien… potencia eso.
Dinos por orden de importancia tus tacticas favoritas.
No tengo táccticas como tales. No creo danglins, no hago spinning, los link ninjas son caros… lo mio es estructura de contenidos, me encanta dar material descargable con montones de enlaces dentro, pero tampoco es algo que te compren siempre. Siempre he querido hacer de forma masiva seo por push 301, pero trabajando en lugares serios es jodido.
La palabra SEARCH es tal vez una de los terminos mas inquietantes de Internet, y aun no ha sido definido, ¿podrias decirme que significa para ti? ¿que es Search?
Una necesidad transmitida a una plataforma y la confianza en que entre las respuestas, hay algo que puede satisfacerte.
El futuro es la Busqueda Universal. ¿que ideas tienes en relacion a ella?
fuera intermediarios. No soy muy objetivo… Es un muy buen produccto, pero refuerza la dependencia del medio mientras rompe la relación con la marca. Es una invitación a ponerse las pilas…
Para terminar, ¿serias tan amable de decirnos una de tus canciones favoritas en YouTube que te guste especialmente?

ENTREVISTA

LIDERES INTERNET: JAVIER ORTIZ aka. VSEO

MADRID – ESPAÑA 2009

Hola.

¿Cual es el sector mas complejo en Search?

Siempre dire que viajes por supuesto, la competencia es muy muy bestia. Clasificados es entretenido, pero no se sale de unos patrones muy establecidos.

¿Que opimas de España y el sector IT?

Que da pena. Tenemos un problema brutal con telefónica. Si al final no adaptan la red a las velocidades que el mercado demanda, vamos a estancarnos, pero claro, ellos quieren que los paguemos todos y asi  no funcionan las cosas…

En especial, cuando te dispones a pensar en SEO. ¿Es una responsabilidad? ¿te estresa? Hay algun plan? ¿cual son tus trucos?

Hay  un plan,siempre toca :) Me siento y me pongo a navegar, acercame al contenido y ver cómo puede ser mi relación con él. Ver que páginas me harían falta… y luego pregunto a la Publicidad de dónde sacan las pelas. Generalmente establece un camino…

Se acerca un nuevo Google, ¿que va a suceder?

Nada.

Google cambia el algoritmo cada varios meses. Esta es la primera vez que nos dejan juguetear con él antes, pero ahí termina todo.

A ninguna empresa grande le van a tirar todo…

¿Que empresas destacaran con este nuevo Update?

¿Me preguntas qué cambiará y qué recomiendo? :)

Los test me indican que bbc, pero hasta ahí puedo leer…

¿Y cual es tu opinion personal en relación a Latinoamerica e IT?

Es un mercado muy  grande que se mueve de una forma un tanto anárquica.

¿Qué es ser fuerte tecnologicamente?

¿Cómo país o como profesional? Como país algo que me pilla lejos; y como profesional … no soy programador así que mi respuesta será incompleta. Yo diría que entender y controlar las relaciones.

¿Explicanos que es la Persuabilidad?

Orientar a objetivos? Está muy de moda el término. Usabilidad+seo+sentido comun

¿Cual importancia tendran los buscadores en este nuevo siglo?

Me gustaría decir que menos. Es cierto que hay entidades muy  grandes, tuenti, facebook, redes sociales y demas, pero al final, cada uno saca dinero de determinadass innteracciones con los usuarios.

Las redes sociales cuando se den cuenta que no monetizan por inventario de CPM se enforcarán más en monetizaciónn de procesos e interacciones así como en dar información de actividad a empresas, y el negocio de la búsqueda seguirá ahí… facilitando encontrar cosas en una red cada vez más grrande.

¿es importante los buscadores para superar la crisis?

Si, pero como lo es un buen equipo de marketing y un buen producto. El  seo es un canal más.

Revela un secreto SMO

No utilices las redes sociales como medios de conseguir enlaces, enfócate en crear en ellas lanzaderas de tráfico.

ej:

  • Portal: delicious:
  • user:Bares en madrid
  • contenido: los diez mejores bares…

Posicionará en las serp muy bien… potencia eso.

Dinos por orden de importancia tus tacticas favoritas.

No tengo tácticas como tales. No creo danglings, no hago spinning, los link ninjas son caros… lo mio es estructura de contenidos, me encanta dar material descargable con montones de enlaces dentro, pero tampoco es algo que te compren siempre. Siempre he querido hacer de forma masiva seo por push 301, pero trabajando en lugares serios es jodido.

La palabra SEARCH es tal vez una de los terminos mas inquietantes de Internet, y aun no ha sido definido, ¿podrias decirme que significa para ti? ¿que es Search?

Una necesidad transmitida a una plataforma y la confianza en que entre las respuestas, hay algo que puede satisfacerte.

El futuro es la Busqueda Universal. ¿que ideas tienes en relacion a ella?

Fuera intermediarios. No soy muy objetivo… La Busqueda Universal es un muy buen producto, pero refuerza la dependencia del medio mientras rompe la relación con la marca. Es una invitación a ponerse las pilas…

Para terminar, ¿serias tan amable de decirnos una de tus canciones favoritas en YouTube que te guste especialmente?

La música es para momentos. Cada instante tiene su banda sonora. Hurt con jony cash versionando a NIN es muy buena

aunque la cancion de la web 2.0 sigue siendo

Gracias